Esto es muy serio, ¿qué intereses hay por medio?
Houston, tengo miedo... quiero bajarme de aquí.
Si todos están locos... voy a largarme de aquí.
Y este lugar y ellos... malditos sean.
Love of Lesbian, Houston, tenemos un poema
Me he prometido a mí misma hacer como mínimo una entrada al mes. Es probable que dentro de un mes ni siquiera recuerde que tengo un blog, pero por ahora sí que lo hago, así que bienvenidos a otro post de mierda que tendré que acompañar con fotos para que no os sintáis defraudados con ello (¿alguien entra aquí? ¿Alguien sabe que esto existe? No lo sé, pero me va bien para desahogarme). El título ya avanza un poquito lo que vengo a decir en el post, pero bueno, voy a alargarlo.
Han pasado dos meses, dos meses en los que han habido varias palabras tabú en casa. Básicamente aquellas palabras o recuerdos que se puedan relacionar con la famosa noche que pasé en la sala de espera de un hospital cenando cosas del Burger con mi hermana o con la figura de mi abuelo. Y más que tabú ha sido que no me atrevo a hablar demasiado del tema. Supongo que por esta razón y por las "peleas" que teníamos mi abuelo y yo todavía queda gente que o se escandaliza cuando menciono lo mucho que le echo de menos, o dice que si ya le tengo olvidado.